El secreto de una sonrisa perfecta: el origen de las carillas de porcelana

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Seguro que no es la primera vez que habéis oído hablar de las carillas de porcelana, un tipo de tratamiento cada vez más en auge que hace posible lograr la sonrisa perfecta hasta en los casos más complicados. Es en definitiva el tratamiento predilecto para los famosos, pues cuando la imagen es un elemento clave en el desarrollo de nuestro trabajo (actores, modelos, artistas…), la estética dental se convierte en algo fundamental.

Reponer la ausencia de piezas dentales, mejorar la coloración dental, rellenar espacios interdentales, corregir defectos de las piezas, alinear visualmente algunos dientes, disimular las encías… Existen multitud de complicaciones o defectos que podemos resolver con las carillas de porcelana y el resultado siempre de lo más satisfactorio, pero, ¿sabéis dónde encontramos su origen?

¿No os suena la expresión “sonrisa de Hollywood”? Pues está realmente relacionada con el tema que tratamos hoy. El invento de las carillas se lo atribuimos a Charles Pincus, un dentista californiano que desarrolló su actividad profesional en los años 30. Fue él quien creó las primeras carillas para proporcionar a sus clientes, en su mayoría actores y actrices de Hollywood, una sonrisa perfecta que les catapultase a la fama. Aunque inicialmente las carillas se adherían a la superficie dental con un simple adhesivo para dentaduras postizas y se utilizaban para ocasiones muy concretas, ya en 1982 el perfeccionamiento de la técnica permitió prolongar la duración del tratamiento y garantizar su permanencia en el tiempo.

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