BEBIDAS QUE MEJORAN NUESTRA SALUD BUCAL

salud-bucal-dentista-clinica-dental.jpg

El agua es la mejor bebida que podemos tomar para gozar de una buena salud. Dos litros al día nos ayudan a hidratarnos, a limpiar nuestro organismo, en definitiva, a estar bien tanto por dentro como por fuera.

Esta es una opinión respaldada por toda la comunidad científica incluidos, por supuesto, los profesionales de la salud bucal, que ven en el agua una gran ayuda para mantener nuestra boca en perfecto estado.

El agua es realmente beneficiosa porque incrementa el ph de la saliva ayudando a neutralizar los ácidos de los alimentos que atacan nuestros dientes y encías.

Además, remueve los restos de comida, combate la sequedad bucal y no tiene calorías!!! Vamos, que es perfecta.

Sin embargo a muchos de nosotros el agua llega a parecernos aburrida, insípida (porque lo es) y nos cuesta mucho cumplir con lo que dicta el manual de hábitos saludables, así que la pregunta es obvia:

  • ¿Qué pasa con otra clase de bebidas, pongamos por caso, vino, té o leche?

  • ¿Cómo afectan a nuestra salud?

  • ¿Tienen también efectos beneficiosos o solamente suman calorías?

Pues para despejar dudas empecemos, por ejemplo, con el vino que se ha ganado un lugar destacado en nuestra mesa.

VINO TINTO CONTRA LOS ESTREPTOCOCOS

Amantes de los caldos en su amplia variedad estáis de enhorabuena. Estudios y pruebas médicas han demostrado que el vino, especialmente, el tinto contiene resveratrol, un polifenol antioxidante, totalmente natural que, al parecer, previene multitud de enfermedades.

Entre sus beneficios, efectos cardiovasculares positivos porque desciende los niveles de glucosa en sangre y propiedades anticancerígenas.

Pero, por si esto fuera poco, centrándonos en la salud bucodental, se ha demostrado que el vino lucha eficazmente contra algunas enfermedades periodontales ya que ataca directamente a estreptococos, un tipo de bacteria asociada a caries, pérdida dental y dolor de garganta.

Así que el vino, en su justa medida, es un remedio muy positivo para mantener una adecuada salud bucal.

EL TÉ VERDE, UN GRAN ALIADO DE NUESTRA BOCA

Pasamos a otra de las bebidas más populares del mundo: el té que a pesar de sus efectos de tinción sobre nuestra dentadura, presenta una lista de ventajas todavía mayor que el vino.

Variedades de té hay muchas pero si nos centramos en el verde veremos que éste es capaz de inhibir la proliferación de estreptococos, principales causantes de caries dental y periodontitis.

Se sabe incluso que el té verde combate algunos tipos de cáncer oral,

¡Como para no tenerlo en cuenta!

La medida es prácticamente igual que el vino, una taza de té verde o de la variedad oolang al día será un regalo de salud para nuestro cuerpo y también para nuestra boca.

También hay estudios que revelan consecuencias negativas del excesivo consumo de té.

La palabra clave es “excesivo” porque consumir cualquier cosa en exceso, incluso la inocua agua, puede provocar efectos negativos.

EL CALCIO, MUY IMPORTANTE DESDE ANTES DE NACER

Para cerrar este pequeño artículo de bebidas aliadas de nuestra salud hablaremos de la leche, otra de las bebidas más habituales del ser humano, desde su más tierna infancia.

A pesar de alguna mala prensa que tiene la leche por estar relacionada con la caries infantil debido al azúcar que contiene (hablamos de niños que se duermen con el biberón pegado a su boca con la consiguiente prolongada exposición al azúcar de la leche), un dato que no podemos olvidar es que una taza al día de leche aporta 300 miligramos de calcio, uno de los nutrientes más necesario para el crecimiento de los huesos y, por supuesto, para el desarrollo de nuestros dientes y muelas.

Es importante también tener en cuenta que los dientes del niño comienzan a formarse en el útero materno por eso las embarazadas deben incluir en su dieta productos lácteos para consumir esos 1.000-1.300 miligramos de calcio al día necesarios para que el feto se desarrolle sin ningún tipo de problema.

Según estudios de la Asociación Dental Americana probados con ensayos clínicos, otra de las ventajas de tomar leche tras consumir alimentos ricos en azúcares es que esta combate los ácidos que se originan y el daño dental resulta mucho menor. Así que no toméis galletas con leche, tomad galletas y después leche porque de esa forma la leche “lavará” vuestros dientes y neutralizará el ph de vuestra saliva.

En resumen, la buena noticia es que cualquiera de estas bebidas aporta beneficios a nuestra salud en general, y a nuestra boca en particular. Que salvo el agua (y cuidado en algunos casos) , el resto deben consumirse con moderación y que a pesar de sus efectos positivos, la higiene diaria y las visitas al dentistas son obligadas si queremos mantener nuestros diente y encías en perfecto estado.