Dime como muerdes y te diré quién eres

En muchas ocasiones habréis oído en televisión que un cadáver ha podido ser identificado gracias a su dentadura. Esto no es casual, ya que según afirman los expertos, la dentadura de una persona puede ofrecer una información tan fiable como las propias pruebas de ADN y es un método utilizado de forma habitual por la policía.

Pensemos en la cantidad de empastes, implantes, caries, dientes ausentes o intervenciones de todo tipo que podemos encontrar en la mandíbula de una persona. Estas variables son las que hacen de nuestra boca algo único, y cuya información queda registrada en la clínica dental que nos atiende.

Antes de que ningún dentista quiera pasarse al ámbito policial debemos ser conscientes, en cualquier caso, de queno todas las dentaduras sirven como identificación. Es necesario tener en cuenta que el método no es válido para personas que carezcan de dientes, y también de que la dentadura puede sufrir grandes cambios a lo largo de la vida de una persona, cosa que no sucede con el ADN.

Llevado al extremo, el cine nos ha ofrecido ejemplos de como un criminal podría contratar a un dentista para alterar una mandíbula y así engañar a la policía. Y es que, por si el cine no maltratase lo suficiente a la profesión del odontólogo, en esas ocasiones nos convierten en cómplices de un delito, y, a nuestra clínica dental, en escena del crimen.