La historia del hilo dental

Aunque muchas veces, cuando vuestro dentista os recomienda el uso del hilo dental o seda dental penséis en él como un producto moderno, la verdad es que se trata de un invento antiguo, del que se han hallado restos en dientes humanos de hace miles de años.

Sin embargo, no es hasta 1815 que reconocemos al inventor del hilo dental tal y como hoy lo conocemos, fue el americano Levi Sper Parmly. Este dentista recomendaba a sus pacientes limpiarse los dientes con hilo de seda.

Su uso no se generalizó hasta la Segunda Guerra Mundial, cuando el Dr. Charles C. Bass desarrolló el hilo de nylon, mucho más barato y resistente que el de seda.

Hoy en día, dentistas de todo el mundo recomiendan el uso del hilo dental para eliminar posibles restos de alimentos,junto con el cepillado diaro y el uso de enjuague bucal. Aunque el cepillado de dientes esté más extendido, no deberíamos pensar en el uso del hilo dental como algo optativo o secundario, sino que debería ser complementario.

¿Cómo se usa el hilo dental?

  • Cortar aproximadamente 40 cm de hilo dental y enrollar en los dedos medios de ambas manos.
  • Sujetar el hilo dental con los dedos índice y pulgar, dejando unos 6 cm de hilo dental entre ambas manos.
  • Deslizarlo suavemente entre los dientes, manteniéndolo en tensión.
  • Frotar con el hilo dental el borde del diente de arriba hacia abajo, eliminando la placa bacteriana y restos de alimentos.
  • Debemos acercarnos a la linea de las encías y bajar todo lo que estas nos permitan.
  • Debemos usar el hilo dental una o dos veces al día, si es posible debemos hacerlo sobre todo antes de dormir.