La diversión de cepillarse los dientes

Si queremos garantizar que nuestros hijos disfruten de una salud dental durante su vida como adultos es fundamental que nos aseguremos de que mantienen una higiene dental adecuada y visitan a su dentista al menos una vez al año.

Es fácil asegurarse de lo segundo, basta con traerlos a nuestra clínica dental. ¿Pero como asegurarnos de que siguen una higiene dental adecuada?

Lo primero es asegurarnos de que se cepillan los dientes bien. Una manera de hacerlo es lavarnos los dientes con ellos. De este modo vuestros hijos tendrán delante un ejemplo de cómo se lleva a cabo una limpieza dental correcta, os imitarán y, al mismo tiempo, os proporcionarán la oportunidad de corregir sus errores.

Además, estaremos dando un buen ejemplo a nuestros hijos sobre el compromiso de limpiarse los dientes.

Ahora bien, si queremos que el hábito cale realmente en ellos debemos intentar además que lo sientan como un momento divertido y agradable, no solo como una obligación o un momento incómodo. Si conseguimos que asuman el cepillado de dientes con una actitud positiva habremos ganado mucho.

Os voy a dar un ejemplo. Quizás recordéis que hace unos años una conocida marca de enjuague bucal nos desafiaba a través de su anuncio a aguantar 60 segundos con su producto en nuestra boca. En el anuncio un actor se enjuagaba la boca mientras el locutor lo animaba a aguantar un poco más. Con este argumento intentaban que el consumidor entendiese el enjugue bucal como algo divertido y no como un momento desagradable.

Esa es la misma tecla que debemos tocar si queremos que nuestros hijos.

¿Jugamos a ver quién se cepilla mejor los dientes?