Nuestros primeros dientes

Son veinte en total y lo más habitual es que al cumplir 3 años ya los tengamos todos, nuestros primeros dientes: los dientes de leche; que en odontología conocemos también como “dentición decidua” o “dentición infantil”.

Los primeros dientes aparecen entre los 6 y los 12 meses y, en el mismo orden en el que van saliendo, se los va llevando el Ratoncito Pérez. Es aconsejable que un dentista revise al niño en un plazo máximo de 6 meses desde la aparición del primer diente para comprobar que se encuentran en buen estado. Es a partir de los 5 años de edad cuando la dentición primaria empieza a desaparecer y los dientes de leche son reemplazados por la dentadura definitiva. Los dientes centrales, primero los inferiores y los superiores a continuación, serán los primeros en ser sustituidos. Por norma general, la totalidad de las piezas de leche deberían haber haberse intercambiado antes de cumplir los 12 años, sin embargo no siempre sucede así; aunque algunos niños empiezan a perder sus dientes con 4 años, a otros no les ocurre hasta los 7.

Nuestras piezas dentales definitivas ejercen presión sobre los dientes de leche, los van empujando desde abajo y por este motivo terminan desprendiéndose. Primero empiezan a moverse, pero lo recomendable es no forzarlos, debemos ser cautos y no arrancarlos antes de tiempo, pues podríamos provocar daños en la encía o incluso el nuevo diente.

Los nuevos dientes son más grandes que los de leche y además suelen ser menos blancos y más afilados. Es muy frecuente que no estén bien colocados, ya que muchas veces no cuentan con suficiente espacio para posicionarse adecuadamente.  Aunque en ocasiones algunos dientes que salen torcidos corrigen por sí mismos su posición al irse desarrollando el hueso maxilofacial, en otros casos es necesario recurrir a la ortodoncia para mejorar la estética dental.