estética dental

BEBIDAS QUE MEJORAN NUESTRA SALUD BUCAL

El agua es la mejor bebida que podemos tomar para gozar de una buena salud. Dos litros al día nos ayudan a hidratarnos, a limpiar nuestro organismo, en definitiva, a estar bien tanto por dentro como por fuera. Esta es una opinión respaldada por toda la comunidad científica incluidos, por supuesto, los profesionales de la salud bucal, que ven en el agua una gran ayuda para mantener nuestra boca en perfecto estado.

MI BOCA HA CAMBIADO 100 %

Hoy traemos a nuestro blog de casos de pacientes recientes que acudieron a nuestra consulta con distintos problemas en su boca. Son dos casos claros de un antes y un después de haber recibido tratamiento dental de calidad. La odontología actual consigue resultados sorprendentes. Y para muestra un botón.  

En ambos casos, tras la primera visita y después de realizar un estudio completo de su boca para evaluar todos los problemas que presentaba, realizamos un plan de tratamiento integral con el objetivo de restaurar la salud, estética y función perdidas a lo largo de los años.  

La primera paciente acudió a nuestra consulta porque había perdido muchas piezas dentales y le habían  fracasado tratamientos antiguos.  

Tras un periodo de tiempo largo descuidando su salud oral, se armó de valor y se presentó en nuestra consulta para recuperar el aspecto que tenía su boca años atrás.  

Por nuestra parte, pusimos en práctica un tratamiento multidisciplinar que comenzó por ocuparnos del estado de sus encías (tratamiento periodontal) para después centrarnos en sanear sus dientes fracturados y con caries (tratamiento conservador).  

Tras esa primera fase, decidimos realizar una rehabilitación con coronas y recuperar la estética de su boca restituyendo las piezas perdidas para que pudiera volver a masticar de forma correcta. 

El cambio ha sido notable, como podéis comprobar, y la paciente quedó realmente satisfecha recuperando la confianza en los profesionales de la odontología.  

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El punto de partida del segundo paciente que os mostramos es el de una persona que acudió a nuestra consulta por un problema de bruxismo que llevaba años provocándole desgastes severos en sus dientes.  

Para aquellos a los que el término no les suene, este se refiere al hábito que presenta una persona porque aprieta los dientes con mucha fuerza o los hace rechinar, deslizando o frotando los dientes de atrás hacia adelante, uno sobre el otro.  

Y es que las personas pueden apretar y rechinar los dientes inconscientemente, cosa que puede suceder durante el día y la noche, pero el bruxismo durante el sueño a menudo es el mayor problema ya que es más difícil de controlar.  

Existe desacuerdo sobre sus causas. El estrés diario puede ser el desencadenante en la mayor parte de los casos, pero también es cierto que algunas personas probablemente aprietan sus dientes y nunca tienen síntomas. 

Los factores que influyen varían entre individuos y pueden ser tan diversos como el estrés, la mala posición de los dientes, malas posturas, dieta, hábitos al dormir… 

En la mayoría de los casos las dos estructuras que más sufren son los dientes y la articulación temporomandibular. La buena noticia es que casi siempre el problema se frena haciendo uso de una férula de descarga que ayuda a no seguir “comiéndonos” los dientes y además protege nuestra articulación. 

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Volviendo al paciente, su tratamiento se inició con un estudio completo para mostrarle cómo el desgaste en los dientes le había provocado una disminución del tercio inferior de la cara.  

¿Cómo actuamos? Pues tras devolverle el tamaño inicial a sus dientes para recuperar su mordida correcta., le diseñamos una férula de descarga. Porque aunque, como odontólogos no podamos solucionar las causas de su problema de bruxismo, sí podemos paliar sus consecuencias. Y ahí tenéis el resultado.  

CARILLAS

Las carillas de porcelana son un tipo de tratamiento conservador que consiste en unas láminas muy finas de cerámica que se cementan a la parte frontal de los dientes y los recubre ofreciendo un cambio de aspecto a la sonrisa de los pacientes.

Todo empezó en Hollywood en los años 20 con el Dr. Charles Pincus, el dentista de las estrellas. Las carillas que el doctor Pincus inventó eran ya de porcelana, aunque se podían quitar y poner. Se pegaban a los dientes de manera provisional y no se podía comer con ellas.

Eran "carillas de cine" porque sólo servían para que las estrellas pudieran sonreír a la cámara durante el breve tiempo en que se rodaba un plano. Luego se las quitaban y las guardaban para la siguiente toma.

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Aquel invento era un poco precario, como sucede a menudo con los nuevos descubrimientos, sin embargo, el Dr. Pincus hizo algo muy importante: concebir una idea que años más tarde haría posible las actuales carillas de porcelana.

Así que ya sabes,gran parte de las “sonrisas perfectas” que puedes ver en el mundo de la televisión, cine, modelos…son proporcionadas por un tratamiento estético con carillas dentales.

La porcelana (Feldespática o Disilicato de Litio) es un material muy duro que resiste muy bien las abrasiones y los posibles cambios de color a los que están expuestos los dientes constantemente debido a nuestros hábitos de consumo, porque con el tiempo nuestros dientes y muelas amarillean perdiendo su natural atractivo. 

Al necesitar un poco de espacio para sustituir esa última capa de diente por las carillas, es necesario trabajar un poco el esmalte de la superficie y así compensar el grosor de la carilla.

Con el avance de las nuevas tecnologías y los nuevos materiales, cada vez los grosores de estas son más finas y por tanto el volumen de diente a sustituir es menor.

La valoración de cada caso dependerá del dentista. Si estás interesado/a en un tratamiento de este tipo consulta con tu odontólogo que es quien mejor conoce los resultados y características de cada material. Él podrá aconsejarte sobre el método y materiales a utilizar. 

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¿Y para qué se utilizan?

Las carillas dentales pueden emplearse para cubrir espacios entre dientes, corregir alteraciones de color o defectos en la forma, tamaño, además de desgastes y erosiones. 

    En cuanto a su mantenimiento no requieren ningún tipo de cuidado especial. Siempre es recomendable prestar atención a hábitos como el tabaco, té, café… y también conviene recordar que algunas acciones como morder o sujetar objetos duros, intentar cortar materiales con ellos (frutos secos…) pueden provocar que se desprendan o se partan.

Para su buena conservación, basta con tener una buena higiene oral y utilizar los métodos habituales. Igual que cualquier otro tratamiento, las carillas requieren visitas de mantenimiento y revisión por parte del dentista.

En tu mano está lucir una sonrisa de película.