¿Para qué sirve la saliva?

 

para qué sirve la saliva

Todos la conocemos y la producimos, pero pocas personas saben para qué sirve la saliva. Ese líquido transparente que aparece en la boca, pero en el que no pensamos cuando hablamos sobre la boca. Lo cierto es que la saliva es fundamental para su correcto funcionamiento y esencial para la salud bucodental.

La saliva es un líquido de consistencia acuosa, formada mayormente por agua, en la que también encontramos otros componentes como enzimas que ayudaran al proceso de digestión, leucocitos como parte del sistema inmunitario o bicarbonato y fosfato que ayudarán a neutralizar ácidos.

Para explicar para qué sirve la saliva, vamos a empezar por su origen. La saliva se produce en las glándulas salivares. Distinguimos 2 grupos principalmente. Las glándulas salivares mayores, responsables de prácticamente el 90% de la producción (parótidas, submandibulares y sublinguales), y las menores, distribuidas prácticamente por toda la cavidad bucal. Cada glándula produce distintos tipos de saliva necesarios en los distintos momentos del día. Por ejemplo, la parótida está más involucrada en la saliva que producimos durante la masticación, mientras que las submandibulares o sublinguales producen una saliva más espesa que protege la boca mientras no estamos comiendo.

De media, producimos entorno a 1,5 litros al día, variando a lo largo del día. En el momento de comer se estimula su producción mientras que por la noche se reduce al mínimo, es por ello que por las mañanas te puedas despertar con la boca seca y con la necesidad de beber agua, siendo mayor si dormimos con la boca abierta. Su producción también disminuye con la edad o con el uso de ciertos medicamentos, pudiendo dar lugar a una serie de problemas como veremos a continuación.

Vamos al grano, ¿para qué sirve la saliva?

para qué sirve la saliva

Lubrica y protege. La saliva genera una barrera de protección, tanto para encías como para dientes gracias a sus propiedades viscoelásticas. Mantiene la humedad de la boca facilitando el habla, o permitiendo lubricar ciertos alimentos duros y ásperos para formar el bolo alimenticio y que este no dañe las mucosas.

Acción microbiana. Por un lado los distintos agentes antisépticos e inmunitarios presentes en la saliva actúan manteniendo a raya las bacterias y toxinas de la boca, y por otro el propio efecto que realiza de arrastre, manteniendo las superficies limpias. También, gracias a sus propiedades van ayudar a que las heridas en la boca no se infecten así como ayudar en el proceso de curación.

Dificulta la aparición de caries. No solo por su acción microbiana como ya hemos comentado, sino que también lo hace de otras maneras: Al contener fluor y fosfato favorece la remineralización de diente en el equilibrio desmineralización-remineralización, protegiendo de la caries. Por otro lado, la saliva actúa como reguladora del pH (efecto tampón), neutralizando los ácidos responsables de la aparición de la caries. 

Función digestiva. Por raro que suene, la digestión comienza en la boca, gracias a las distintas enzimas (amilasas y lipasas) que contiene la saliva, el bolo alimenticio empieza a descomponerse. Sin ella también sería muy difícil masticar o incluso tragar.

Para terminar, pero no por ello menos importante, permite una mejor detección de los sabores.

¿Cómo mantener una buena saliva?

Como veis, la saliva tiene múltiples características que la convierten en un factor protector muy importante, pero no por ello debemos olvidarnos de mantener una buena higiene oral. Como hemos visto, durante la noche se reduce la producción de saliva y por tanto su función protectora. Por tanto, es imprescindible el hecho de lavarse los dientes antes de ir a dormir, y como mínimo dos veces al día.

Como os podéis imaginar después  de ver las funciones de la saliva, cómo en casos en los que hay una “mala calidad” o disminución del flujo de la saliva  (xerostomía), aumentan las complicaciones por el incremento de microorganismos patógenos en la boca o mayor actividad de los ácidos con sus múltiples consecuencias.

La saliva es un elemento fundamental en la salud bucodental. Es importante acudir de manera regular al dentista para poder detectar cambios o problemas en su proceso de secreción y tomar las medidas preventivas adecuadas. Siempre es mejor prevenir que curar. Ahora que ya sabes para qué sirve la saliva, puedes preguntarnos todo lo que te interese, contactando con nosotros a través de nuestra web, nuestros perfiles de Facebook o Instagram, o llamando a los teléfonos 981 20 21 22 o 981 29 92 48. ¡Estaremos encantados de atenderte!

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