El buen estado de las encías conserva la salud de los dientes. 

La enfermedad periodontal o periodoncia es la primera causa de pérdida de dientes en adultos así lo confirmamos día tras en día en nuestras consultas dentales de A Coruña.

Se trata de una enfermedad irreversible, que afecta a la zona alrededor del diente y que da lugar a la pérdida del hueso que los sostiene haciendo que estos se muevan y finalmente caigan.Cualquier profesional de la odontología sabe y, así debe transmitir a cada uno de sus pacientes, que las encías no deben sangrar y que ese sangrado delata un problema.

Todo comienza con una gingivitis que consiste en la irritación de la encía por parte de las bacterias y la consiguiente inflamación. Cuando la encía está inflamada aparece el sangrado al cepillar y un color más rojizo de las encías.

Se trata de un punto reversible en el que no hay pérdida de hueso, así que tras una buena remoción de placa y sarro se puede restaurar la salud gingival. La visita a la clínica es obligada para que el problema no vaya a más.

Cuando la gingivitis se extiende al hueso y este empieza a perderse, se forman unos “bolsillos periodontales” donde encontraremos placa y sarro, siendo imposible llegar con el cepillo y favoreciendo así el crecimiento y depósito de nuevas bacterias. Llegados a este punto la enfermedad periodontal puede manifestarse con algunos de estos signos: separación de dientes, sensibilidad al frio, movilidad de piezas, mal aliento, retracción de encías o una percepción de dientes más largos.

Hay una serie de factores de riesgo genéticos y ambientales que favorecen el desarrollo de estas enfermedades, como el tabaco, estrés, antecedentes familiares, cambios hormonales como embarazo, menopausia... o ciertas enfermedades sistémicas como diabetes, osteoporosis...

Es importante advertir que el tabaco reduce el flujo sanguíneo enmascarando signos como el sangrado de las encías dificultando así la detección precoz e incrementando el riesgo de padecer periodontitis.